Apocalipsis 1:17-20

Apocalipsis 1:17-20

“Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; 18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.
19 Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas. 20 El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y de los siete candeleros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias.”

v.17 “Cuando le vi, caí como muerto a sus pies.” No sabemos si en esta visión Juan reconoció inmediatamente alguna de las características familiares del Señor Jesús, como estaba acostumbrado a verlo unos sesenta años antes pero estamos seguros que al ver todo lo que venía se dio cuenta que no lo conocía tanto como hubiera podido pensar.

Juan vio a Su amado en cuyo pecho había puesto su cabeza, en una luz completamente diferente de lo que lo había visto antes, ni siquiera en la Transfiguración lo había visto en todo Su esplendor.

Aunque Juan estaba en el Espíritu (v.1:10) esta revelación de Jesucristo lo dejó sin fuerzas y no pudo sostenerse en pie. Su reacción fue similar a la de Pablo (Hech. 9:4); Isaías (6:5); Ezequiel (1:28; 3:23; 43:3) y Daniel mismo.

Daniel 10:7-11 “Y sólo yo, Daniel, vi aquella visión…. 8 …y no quedó fuerza en mí, antes mi fuerza se cambió en desfallecimiento, y no tuve vigor alguno. 9 Pero oí el sonido de sus palabras; y al oír el sonido de sus palabras, caí sobre mi rostro en un profundo sueño, con mi rostro en tierra. 10 Y he aquí una mano me tocó, e hizo que me pusiese sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos. 11 Y me dijo: Daniel, varón muy amado.”

Juan ni siquiera pudo hablar con Jesús como lo hizo con el ángel que lo iba guiando. Todos caen y caerán ante la presencia de Jesús. Jesús, en Su segunda venida. ya no va a esconder mas Su gloria y nos va transformar a Su semejanza.

1 Juan 3:2 “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.”

Filipenses 3:20-21 “Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; 21 el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.”

• “Y él puso su diestra sobre mí” Jesús con toda Su gloria y autoridad puso Su mano de poder sobre Juan para que dejara de sentir miedo; así es nuestro Salvador, el conoce nuestra fragilidad y se acerca para levantarnos cuando nos deshacemos ante Él.

Mateo 17:5-7 “Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd 6 Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor. 7 Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.”

• “No temas, soy Yo” Estas palabras son habladas por el Hijo de Dios quien es soberano por eso podemos vencer nuestros miedos porque quien nos dice que no tengamos miedo tiene autoridad sobre todo. Esta afirmación de Jesús lo conecta con lo que Dios Padre dice de Sí mismo.

Éxodo 3:14 “Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros.”

Jesús es el gran YO SOY por eso Juan no debía temer ni nosotros debemos temer.

• “yo soy el primero y el último” De nuevo, Jesús tal como Dios Padre, se presenta a Sí mismo como el auto-existente y eterno.

Isaías 48:12 “Escúchame, oh familia de Jacob, ¡Israel, mi escogido! Solo yo soy Dios, el Primero y el Último.”

Isaías 44:6 “Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios.”

Esta descripción es esencialmente la misma que ‘el Alfa y la Omega’ del v.8. Estos títulos hablan de Él como el origen y fin de todo lo que existe.

v.18 “y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén Y tengo las llaves de la muerte y del Hades”

Jesús le sigue dando razones por las cuales no debía temer y es que Él tiene autoridad sobre el estado de la muerte y el lugar de los muertos. El que Jesús tenga las llaves de ese lugar de obscuridad eterna (el Hades) implica que el destino de las almas humanas está enteramente bajo Su jurisdicción. (2 Timoteo 4:1)

La fe de Juan en Su resurrección no había sido un engaño; lo había visto morir y ser sepultado en una tumba; lo vio resucitado a los pocos días y después de sesenta años ahí estaba Jesús en todo Su esplendor. Juan ya era un anciano pero Jesús era el mismo. (Hebreos 13:8).

Lo peor que le podía haber pasado a Juan en ese momento era morir pero para Jesús eso no era un problema. Es como si Jesús le dijera: ‘Juan, si te mueres te resucito, no te preocupes, no tengas miedo, sigue escribiendo…’

amén: Estos “amén” de Apocalipsis (1:6, 7, 18; 3:14; 5:14; 7:12; 19:4; 22:20 y 21) no son un cliché religioso sino la respuesta del Espíritu a verdades gloriosas que ameritan el acuerdo de quienes las escuchan; aun el mismo Jesús lo dice a Su propia afirmación.

Apocalipsis 19:4 “Y los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron en tierra y adoraron a Dios, que estaba sentado en el trono, y decían: ¡¡Amén!! ¡¡Aleluya!!”

Apocalipsis 3:14 “Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto.”

  • “Escribe” Jesús le repite la misma instrucción que ya le había dicho en el v.11, para que siguiera escribiendo donde se había quedado porque apenas iba comenzando y ahora le tocaba continuar registrando…
  • “las cosas que has visto…” Juan ya había visto a Jesús glorificado caminando entre los siete candeleros con las siete estrellas en Su mano (v.1:12-16) y tenía que escribir estas cosas para que todas las iglesias en todos los tiempos las supieran.
  • “y las que son,” Lo que Jesús le iba a dictar en seguida en los capítulos 2 y 3 eran cosas que tenían que ver con lo que estaba sucediendo en las iglesias en ese momento pero también son cosas que tienen que ver con la iglesia a lo largo de la historia por eso dice:

    Ap, 2:7 “el que tiene oídos para oír oiga lo que el Espíritu dice a LAS iglesias.”

  • “y las que han de ser después de estas” Del capítulo 4-22 son las cosas que están en el futuro y que con toda seguridad van a suceder porque el que lo dice es Fiel y verdadero.

    v.20 “El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y de los siete candeleros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias.”

    Jesús le dijo a Juan que escribiera el significado de estas figuras. Dios interpretó muchos de los símbolos que usó en Apocalipsis en el mismo libro y en otras partes de las Escrituras. Por lo tanto, la correcta interpretación de este libro, depende del conocimiento del resto de la revelación previamente dada por Dios. Esto también es cierto para todos los otros libros de la Biblia. La Biblia se interpreta a sí misma.

    Ap. 5:6 “en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra.”

    Ap. 5:8 “…los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero todos tenían copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos.”

    “ los ángeles de las siete iglesias” Este término, no se refiere a que fueran ángeles en el sentido literal sino más bien eran los mensajeros de las siete iglesias (ἄγγελος = ángelos). El significado evidente es que lo que Juan estaba escribiendo de parte de Jesús en cada carta debía dirigirse a los líderes, no exclusivamente como individuos, sino como representantes de las iglesias para que lo comunicaran a la iglesia que estaba a su cuidado y lo sabemos porque lo que se les dice pertenece a toda la congregación y debía ser puesto delante de ellos para que lo consideraran atentamente.

    PREGUNTAS DE REFLEXIÓN

    1. ¿Cómo piensas que es Jesús actualmente y cómo cambia la forma en la que veías ante de conocerle?
    2. Piensa en algún temor que tengas en tu vida y ahora considera alguna característica de Cristo que te de confianza para vencerlo
    3. ¿Cuál crees que deba ser tu respuesta ante quien es Jesús?

 

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