Apocalipsis 1:12-16

Apocalipsis 1:12-16

“Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, 13 y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. 14 Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; 15 y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. 16 Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.”

• “vuelto, vi siete candeleros de oro, 13 y en medio de los siete candeleros a uno…” Los siete candeleros son las siete iglesias (Ap. 1:20) que traen la luz.

Filipenses 2:15 “para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo.”

De nuevo el número siete habla de la plenitud de la iglesia en todos los tiempos. Juan ve a Jesús en medio de ellas lo cual indica que esta íntimamente involucrado con lo que sucede en cada una; las conoce muy de cerca tal como se los dice: “Yo conozco tus obras” (2:2, 9, 13, 19; 3:1, 8 y 15). ¿Cómo te sientes cuando sabes que Jesús está tan cerca observando lo que hacemos como iglesia?

• “semejante al Hijo del Hombre” se refiere al Mesías profetizado por Daniel cientos de años antes y fue el título favorito que Jesús usó para describirse a Sí mismo el cual expresa Su interés en el hombre al punto de identificarse con él.

Daniel 7:13-14 “Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. 14 Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.”

Marcos 13:26 “[Jesús dijo:] Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en las nubes con gran poder y gloria.”

Hechos 7:56 “y [Estevan] dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios”

• “vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro…” Juan vio a Jesús con una vestimenta similar a la de un sacerdote (Éxodo 28:4; Lev. 16:4), lo cual habla de Su oficio actual; pero los otros detalles de como el “cinto de oro” (Apocalipsis 15:6) con el que ciñe su pecho y la “espada aguda que sale de su boca” (v.13) son también signos de Su rango y oficio como El Rey y Profeta que anda en medio de las iglesias con esta clase de autoridad y dignidad para hablarle a Su novia de la manera que lo hace.

Hebreos 4:14-15 “Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios… 15 …no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades….”

La aparición de Cristo en esta visión está diseñada para enfatizar los aspectos de Su naturaleza que son más relevantes para las necesidades y circunstancias de las siete iglesias. La vez pasada decíamos que estas virtudes de Cristo son como un menú que destaca aquello con lo que el Espíritu Santo alimentará a la Iglesia para prepararla para vencer la indulgencia, soportar la persecución y para asociarnos con Jesús en Su plan para el tiempo del fin. Dos ejemplos de como Sus virtudes nos sostienen:

1.Jesús es el que conoce las cosas como realmente son y nos muestra la verdad que necesitamos para alinearnos.

2:9 “Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico)”

3:15-17 “Yo conozco tus obras… 17 …tú dices: Yo soy rico… y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.”

Jesús en Su amor y objetividad inigualable, como “Testigo fiel” (Ap. 1:5; 3:14) revela la verdadera naturaleza de las cosas. Sabía exactamente como era cada iglesia, no para condenarla sino para “presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha” (Efesios 5:27).

2. Jesús como el que venció a la muerte alienta a los que están en peligro:

3:8 “…El primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió, dice esto… 10 No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.“

Jesús como aquel que venció a la muerte, les infunde ánimo y valor a los que están en tribulación y peligro de muerte, prometiéndoles la corona de la vida.

• “Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve” En diferentes ocasiones Juan primero declara un término general, y luego lo sigue con otro más específico, como aquí; tanto la cabeza como los cabellos de Jesús eran extremadamente blancos tal como la lana o la nieve. Así describe Daniel al Padre, el anciano de días:

Daniel 7:9 “Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente.”

Jesús es igual Su Padre en gloria y Su pelo blanco habla de Su existencia eterna, Su sabiduría, pureza, y la dignidad de la edad que merece todo nuestro respeto:

Levítico 19:32 “Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová.”

Proverbios 16:31 “Las canas son una corona de gloria que se obtiene por llevar una vida justa.”

• “sus ojos como llama de fuego” Los cuales evidentemente hablan de Su capacidad para conocerlo todo con una claridad que traspasa todas las cosas de la forma que el fuego penetra el metal. Su ojos como llama de fuego también hablan de Su habilidad de sentir e impartir amor para remover todo lo que impide que Su amor:

Daniel 10:6 “Su cuerpo era como de berilo, y su rostro parecía un relámpago, y sus ojos como antorchas de fuego, y sus brazos y sus pies como de color de bronce bruñido, y el sonido de sus palabras como el estruendo de una multitud.”

Marcos 11:11 “Y entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce.”

Jesús penetra los pensamientos mas profundos de las personas…

Juan 2:24 “Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos. 25 y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre.”

• “y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno” Como el metal cuando esta siendo calentado y hace que resplandezca en un horno de fuego así se veían sus pies. Los cuales denotan fortaleza, estabilidad y prontitud; y también hacen alusión a la pureza de Su caminar en la tierra y aun mientras anda entre las iglesias:

Romanos 10:15b “Como está escrito: ¡¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!”

• “y su voz como estruendo de muchas aguas” Como el rugido del mar o de una catarata, impresionante, con autoridad, poderosa e irresistible. Esta voz debe ser escuchada; es la voz de Dios…

Ezequiel 43:2 “y he aquí la gloria del Dios de Israel, que venía del oriente; y su sonido era como el sonido de muchas aguas, y la tierra resplandecía a causa de su gloria.”

Hebreos 1:1-2 “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras… 2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo…”,

• “Tenía en su diestra siete estrellas” Su diestra es el símbolo de honor oficial y control soberano con el cual sostiene a los mensajeros (o ángeles) de las siete iglesias (Ap.1:1). Su mano es el lugar mas seguro que puede haber.

Juan 10:28 “y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.”

El comentarista Barkley dijo: ‘La mano de Cristo es lo suficientemente fuerte como para sostener los cielos y lo suficientemente suave como para limpiar nuestras lágrimas.”

• “de su boca salía una espada aguda de dos filos” Era el tipo de espada que usaban los romanos para matar, la cual procede de Su boca, tanto hablada como escrita, con la cual Él juzgará a Sus enemigos

Ap. 19:15 “De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.” (Efesios 6:17; Hebreos 4:12)

Isaías 11:4 “sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío.”

• “y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza” Lo cual es un retrato de Su pureza, santidad, justicia y misericordia restauradora.

Mateo 17:2 “y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz.”

Salmo 80:3 “Oh Dios, restáuranos; Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.” CONCLUSIÓN

Esta primera visión de Juan incluye el oficio mesiánico de Jesús asociado con sus funciones: el juicio de los injustos y el consuelo de los justos que sufren. Su alto rango por el que puede encausar la ira divina; su preexistencia junto con Dios el Padre; Su inteligencia penetrante que lo capacita para realizar un juicio justo; Su movimiento entre las iglesias para imponer estándares de pureza moral, su identificación con el Padre en el poder de Sus declaración, Su autoridad sobre los siete mensajeros y las siete iglesias; Su poder para vencer a Sus enemigos y pronunciar juicios sobre ellos, y Su regreso a la tierra para establecer la justicia permanente en la tierra.

APLICACIÓN: EL PRINCIPIO DE CONTEMPLAR PARA SER TRANSFORMADOS

2 Corintios 3:18 “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

El verdadero cambio del evangelio del carácter de una persona proviene de mirar fijamente la gloria de Jesús en oración, adoración y meditación de la Palabra. Nos convertimos en lo que atesoramos lo suficiente como para dedicar tiempo a enfocarnos. Necesitamos la perseverancia de Cristo frente a la aflicción. Necesitamos la fortaleza de Cristo frente a las presiones y el agotamiento. Necesitamos la estabilidad de Cristo en medio de los rápidos cambios sociales, políticos y personales a nuestro alrededor. Necesitamos la seguridad de Su autoridad soberana en una cultura cada vez más alejada de Su verdad.

PREGUNTAS DE REFLEXIÓN

  1. ¿Qué vas a hacer para contemplar a Cristo de manera mas intencional y atenta?
  2. ¿Como crees que eres transformado y fortalecido(a) al contemplar a Jesús?
  3. Ora para que tú y tu familia reciban lo que más necesitan: La Revelación de Jesucristo (Efesios 1:17)

 

 

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