Apocalipsis 6:1-11
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Apocalipsis 6:1-11

Septiembre 29-30, 208 • Pastor Netz Gómez

LA PROTECCIÓN DE DIOS Y LA VICTORIA DE LOS SANTOS

I. INTRODUCCIÓN Y REPASO (6:1-11)
La vez anterior hablamos de los primeros cinco sellos; como a partir de que
Jesús abre el primero, el Anticristo entra en la escena mundial prometiendo paz y
seguridad pero a los 3 años y medio rompe este pacto y empiezan a sucederse
una tras otra las consecuencias del pecado del hombre. Cuando Jesús abre el
quinto sello se ven en el cielo a los que han muerto por Jesús clamando por
justicia lo cual desata el terremoto del sexto sello que anuncia el gran día de la ira
del Señor.

II. EL SEXTO SELLO: PERTURBACIONES CÓSMICAS (6:12-17)
Ap. 6:12-17 “Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran
terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió
toda como sangre; 13 y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra…. 14 Y
el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y
toda isla se removió de su lugar. 15 Y los reyes de la tierra, y los grandes,
los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se
escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; 16 y decían a
los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro
de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; 17 porque
el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?”
A. La apertura del sexto sello nos regresa del cielo a la tierra donde se desatará
un gran terremoto con señales en la atmósfera. Este sello inicia la respuesta
específica de Dios a la oración de los que han dado su vida por Jesús y están
clamando en el cielo; la cual será seguida por el desatar de los juicios de las
trompetas y las copas sobre el imperio del Anticristo (Ap. 8-9 y 16).
B. Gran terremoto: Habrá un gran terremoto o un sacudimiento geofísico
mundial (Hag 2: 6). Toda montaña será movida, mas que destruida, las
montañas continúan existiendo en la séptima copa (16:20). Este terremoto no
se refiere a algo metafórico sino literal, Jesús utilizó este mismo lenguaje en
Su discurso del Monte de los Olivos (Mt. 24:7; Mr. 13:8) y nunca dio alguna
indicación de que se tratara de algo simbólico.
C. El sol se puso negro: ¿Qué hace que el sol se oscurezca? Este será una señal
sobrenatural enviada por Dios y posiblemente incluirá los efectos naturales de
las cenizas y escombros de las erupciones volcánicas o del humo.
D. Las estrellas cayeron: La palabra griega para estrellas utilizada aquí es “aster”
de la cual obtenemos la palabra asteroide y se refiere a cualquier masa
brillante en el cielo, incluidas los meteoros o los restos llameantes que
golpean la tierra.

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E. “los reyes de la tierra, los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y
todo siervo y todo libre”: Cuando ocurren estas calamidades la reacción de
toda clase de personas en el mundo es esconderse en cuevas porque no solo
temen lo que esta sucediendo en la tierra sino que el cielo se abre y de alguna
forma perciben el enojo de Dios. No podemos saber como sucede a nivel
global ni por cuanto tiempo pero ciertamente será un encuentro visionario
generalizado con la ira de Dios para los incrédulos de la tierra en esta apertura
de los cielos al punto que todos ellos lo pueden percibir.
F. “decían a los montes y las peñas: caed sobre nosotros, y escondednos del
rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero”.
Ellos quieren que las rocas caigan sobre ellos y los oculten, cerrando la
entrada de las cuevas. Algunos piensan que están gritando: “Aplastémonos
con rocas” pero en realidad están diciendo: “escóndanos completamente de
esa presencia aterradora que nos va a hacer daño”. Estas personas no se
volverán a Dios en arrepentimiento, sino que se alejarán de Él con terror (Is.
2:19, 21; Os. 10: 8; Lc. 23:30). Al final del juicio del sexto sello, sabrán que lo
que están experimentando es el derramamiento de la ira de Dios. Parece que
lo que más temen los pecadores no es la muerte, sino tener que comparecer
ante un Dios santo y justo.
Is. 2:10 “Métete en la peña, escóndete en el polvo, de la presencia temible
de Jehová, y del resplandor de su majestad.”
G. v.6:17 “El gran día de su ira ha llegado” Este día ha sido anunciado por los
profetas del Antiguo Testamento e incluye: la semana setenta de Daniel (siete
años); los juicios de los sellos, trompetas y copas; el regreso de Cristo a la
tierra y el inicio de Su reinado Milenial. Incluye lo que se conoce como La
Gran Tribulación (Jer. 30: 7, Dan. 12:1, Jl. 2:2, Mt. 24:21). Algunos han tratado
de limitar el “día del Señor” a la batalla en Armagedón por Jerusalén
solamente pero este punto de vista no toma en cuenta todos los datos del “día
del Señor” en la Escritura.
Daniel 9:24 “Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre
tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y
expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la
profecía, y ungir al Santo de los santos.”
2 Pedro 3:10 “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el
cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo
serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.”
Jer. 30:7 “Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a
él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado.”
H. Los disturbios cósmicos antes del comienzo del Día del Señor y la Segunda
Venida de Cristo inmediatamente después de la Gran Tribulación no son los
mismos que los del sexto sello. Estos ocurrirán al final de la semana 70, pero
los del sexto sello ocurrirán y terminarán considerablemente antes de ese día
“grande y terrible” (Mal. 4:5).

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III. PRIMERA EXPLICACIÓN ANGELICAL: ¿QUIÉN PODRÁ SOSTENERSE? (7:1-17)
A. Las explicaciones angelicales son como pausas o paréntesis que vienen
después de las secciones cronológicas y responden a las preguntas difíciles
tales como ¿Por qué son tan severos los juicios de Dios? y ¿Qué pasará con los
santos?
B. Esta primera explicación angelical responde a la pregunta del v. 6:17 “¿Quién
podrá sostenerse en pie?” Afirmando la seguridad para pueblo de Dios, tanto
del remanente de judíos como de los gentiles salvos. Nos revela que 144,000
judíos se levantarán en victoria (7: 1-8) y una multitud muy grande de gentiles
(7:9-17) se mantendrán fuertes sin vacilar en medio de la persecución.
C. Juan ve un sello divino en el pueblo de Dios que les da protección física y
espiritual.
Ap. 7: 1-4 “Después de esto vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro
ángulos de la tierra, que detenían los cuatro vientos de la tierra, para que
no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún
árbol. 2 Vi también a otro ángel que subía de donde sale el sol, y tenía el
sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se
les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar, 3 diciendo: No
hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos
sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios. 4 Y oí el número de los
sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los
hijos de Israel…”
D. Los 144,000 siervos de Dios del pueblo de Israel nos pintan un retrato de la
victoria al fin de la era; ellos reciben un sello protector antes de que Dios
golpee la tierra, el mar y los árboles (7:3). Ellos no son los únicos judíos que
son salvos pero tienen un llamado y consagración especial durante este
períodos tan critico
Ap. 14:1-5 “Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el
monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre
de él y el de su Padre escrito en la frente… 3 Y cantaban un cántico nuevo
delante del trono… 4 Estos son los que no se contaminaron con mujeres,
pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera
que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para
Dios y para el Cordero.”
E. Creemos que veremos de nuevo la historia de Éxodo, Dios protegerá a su
pueblo como lo hizo en los días de Moisés. El principio de Gosén habla de que
Dios protege a Su pueblo del juicio (Éx. 8:22-23, 9:4-6, 26; Sal. 91, Ez. 9:6,
2:3). Israel recibió una marca de protección en sus puertas que salvó a sus
primogénitos en Egipto.
Ex. 22-23 “Y aquel día yo apartaré la tierra de Gosén, en la cual habita mi
pueblo… a fin de que sepas que yo soy Jehová en medio de la tierra. 23 Y
yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo…”

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Ap. 9:4 “Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa
verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no
tuviesen el sello de Dios en sus frentes.”

F. Los creyentes gentiles (7:9-17) también serán protegidos y se mantendrán
firmes espiritualmente durante ese tiempo de sacudimiento y persecución.
Ap. 7:9-14 “he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas
naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono… 10
diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el
trono, y al Cordero… 13 Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome:
Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han
venido? 14 él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y
han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.”
G. Aquí se sigue respondiendo a la pregunta acerca de quienes podrán estar
firmes en medido de las conmociones del tiempo final: Una gran multitud de
creyentes de todas las naciones que salieron de la gran tribulación están
alrededor del trono alabando a Dios. Ellos no se se rindieron ante la
amenaza de la persecución ni ante las dificultades. Aunque algunos mueren
por la persecución del Anticristo, son victoriosos delante de Dios y viven para
siempre.
H. Los juicios del sexto sello parecen ser una prefiguración de los juicios
similares, pero aún mayores, que vendrán al final de la Tribulación, justo antes
de que Jesucristo regrese a la tierra (Ap. 16:17-21; Mateo 24:21).
I. El mensaje de esperanza para nosotros es que incluso los santos más débiles,
que somos todos, podemos saber que seremos guardados y no tenemos que
temer.
Sal. 46:1-10 “Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en
las tribulaciones. 2 Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea
removida, Y se traspasen los montes al corazón del mar; 3 Aunque bramen
y se turben sus aguas, Y tiemblen los montes a causa de su braveza… 6
Bramaron las naciones, titubearon los reinos; Dio él su voz, se derritió la
tierra… 10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre
las naciones; enaltecido seré en la tierra.”

PREGUNTAS DE REFLEXIÓN
1. ¿Por qué consideras que las personas a pesar de ver los juicios de Dios no se
arrepienten de su maldad sino mas bien se esconden de Dios?

2. ¿A quiénes se refieren los 144,000 y que seguridad hay para aquellos que no
son judíos?

3. ¿Qué es lo que te permite sentirte seguro(a) en medio de todas las cosas que
vendrán?

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