Jesús Quiere

que Manifestemos Sus Obras

Querida iglesia es un gusto saludarles por este medio; siempre ha sido mi deseo comunicarme con la familia de Houses of Light para comentarles acerca de lo que esta en mi corazón y de lo que siento que Dios esta hablando. Normalmente en mis tiempos de lectura hay tantas cosas que me gustaría compartirles y este es el espacio que me permitirá hacerlo así que aquí vamos.

En el pasaje de Lucas 9:37-41 vemos una escena muy particular. Un padre había traído a su hijo único que estaba endemoniado para que los apóstoles lo liberaran pero ellos no pudieron. Cuando Jesús escuchó lo que había sucedido, pronunció una frase muy intensa: “¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros, y os he de soportar?”

El deseo de Jesús después de haber mostrado Su poder, instruido a Sus discípulos, haberlos enviado y respaldado con señales, era que ellos manifestaran Su poder y autoridad a los que venían buscando ayuda pero ellos no pudieron hacerlo. Jesús pasó a expresar Su desilusión por la falta de fe de los Suyos y por la ‘perversión’ que se habían permitido; esta palabra significa desviarse, apartarse del camino correcto, cambiar de opinión, ya no preocuparse por el otro.

Estamos en una hora urgente en este país en la que la la iglesia no sólo local sino en general necesita levantarse y mostrar las obras de Dios. Él ama a las personas que están sufriendo diversos padecimientos y quiere obrar a través de nosotros; no por un título o una posición que tengamos sino porque somos Sus hijos y Sus discípulos y nos ha puesto en este mundo para ser luz y sal.

El Señor nos esta llamando a edificar una fe fuerte a través de oír Su Palabra y orar (Jud. 1:20); y a mantenernos enfocados y sin desviarnos de Su camino (Heb. 12:1) sin aceptar la influencia del mundo ni del enemigo para responder al clamor de un mundo quebrantado al que Él quiere manifestarse a través de nosotros.

Si alguien quisiera buscar la razón por la que no vemos tantos milagros en nuestra época, no es porque Dios no exista, no quiera manifestarse o no le interese es mas bien porque somos una generación que ha permitido la incredulidad o que ha permitido influencias que le desvíen de la sincera fidelidad a Cristo (2 Cor. 11:3).

Es hora de levantarnos y actuar como la iglesia madura que esta lista para impartir la sanidad, la libertad, la bendición que Dios nos ha entregado. Seamos las casas de luz que Dios nos ha llamado a ser. Él se agrada de un pueblo que usa los dones y la autoridad que nos ha otorgado para ministrar a un mundo que esta en tinieblas y al que Él ama y quiere entrañablemente y quiere restaurar sus vidas y familias a través de cada uno de nosotros.

Pastor Netz Gómez

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